Susurro en el oído.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Ya no contigo; ya no contra ti.

Por hoy,no encuentro amor ni en el alcohol.
Tú marchitas las flores de tantas mentiras 
que salen de tu boca, 
arrasas con fuego todo aquello a lo que miras,
por un orgullo más grande que el amor propio.
Ya no buscas lo bueno de las cosas,
te quedas con lo negativo porque sigues guardando
el rencor que la tienes a ella por el daño que te hizo.
Dabas ese dolor a cualquiera, 
no te importaba que consecuencias pudiera tener,
pero que todo lo cabrón que fuiste
ahora te pasa factura con el desamor que ella te ofrece.
Pero claro, es inevitable vivir sin secuelas y sin miedo a errar.
Es imposible.
¿Podrías vivir sin miedo a fallar?
¿Podrías esperar algo de alguien?
¿Podrías confiar tu vida en las manos de alguien
que cuando te mira a los ojos y te dice te quiero
 no sabes si te miente?
Y seguimos hacia delante, hemos cambiado
los hechos por palabras.
Dime dónde los guardas porque era lo único 
que marcaba la diferencia.
Deja de mentir(te) que esto no va contra ti;
va contigo.
Hablas de un amor de tu vida y ni siquiera lo has experimentado.
Ahora que ya no está es cuando parece que se te va la vida en ello;
y no es así.
Cada mentira que sale de tu boca está encadena
con cerraduras frágiles para aquellas personas
 que ya no son capaces de confiar en nadie.


No necesitaré un espejo para verme 
si tengo tus ojos para reflejarme.

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